El pranayama tibetano es una técnica de control de la respiración originaria de las tradiciones budistas del Tíbet. A semejanza de la respiración Tummo busca purificar los canales de energía del cuerpo (nadis), calmar la mente y generar calor interno (como en la práctica avanzada del Tummo), usando ciclos alternados de aire y visualización.
Pasos básicos de la técnica
- Postura: Siéntate con la espalda recta y el cuerpo relajado.
- Mano izquierda: Colócala sobre la rodilla izquierda uniendo el dedo índice y el pulgar.
- Mano derecha: Úsala para alternar el paso del aire tapando las fosas nasales.
- Ciclo inicial: Inhala despacio por la fosa derecha, cierra ambas un momento y exhala por la izquierda.
- Inversión: Repite el proceso inhalando por la fosa izquierda y exhalando por la derecha.
- Cierre: Termina respirando de manera profunda y natural por ambas fosas nasales.
Beneficios principales
- Calma el sistema nervioso y reduce el estrés.
- Equilibra la energía vital del cuerpo.
- Mejora la concentración mental.
- Ayuda a purificar la senda respiratoria.
Para practicar pranayama Tibetano sin contraindicaciones debes conocer más sobre el yoga tibetano y sus movimientos o sobre la técnica avanzada de calor interno Tummo.